A James Cameron el no ganar el Oscar no le ha deprimido o quizá, precisamente, le espolea a buscar nuevos éxitos pero, eso sí, sin necesidad de pensar en nuevos proyectos. Por eso, acaba de comunicar su intención de reestrenar Avatar este próximo verano, con nuevas escenas eliminadas del montaje original.
Cameron pretende que la película se estrene también en salas IMAX. Pero la gran sorpresa es que el realizador norteamericano pretende reestrenar también Titanic, adaptándola a tecnología 3D, para lo cual ha fijado un proyecto de dos años de trabajo, reestrenando por lo tanto ya en 2012.
Su intención, además, es mostrar también este film en versión extendida, concretamente con 40 minutos añadidos. La pregunta que hay que lanzar ahora el espectador habitual es: ¿Son dos reestrenos realmente interesantes o es un mero esfuerzo de sobreexplotación y marketing ya innecesarios?
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