A cada año que contemplo se le suma un sentimiento repetido y sobrecargado, un sentimiento de hastío y quemazón con ciertos premios y menciones, con ese ejercicio de ridiculez y autopropaganda + ego como son los Óscar, los Goya o los Globos de oro. Si uno ni se acerca a ellos descubre que no sucede mucho, que da igual, que poco a poco están dejando de pertenecer al cine, y viajando más allá, a un estadio virtual que se aleja y separa cada vez m&aa...
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