Más que "seamos superficiales", es "todo es intrascendente". Es la nueva pauta del mundo moderno y molón. "Nada importa".
La iglesia llevó el péndulo moral hasta el máximo extremo donde hasta la última de nuestras células está diseñada por Dios y no se puede experimentar con nada, ni abortar, ni poner fin a una vida infernal ni ná de ná. Son los "absolutistas morales" Y, en contraposición, tenemos el "relativismo extremo". Y eso es lo que creo que transmite ésta película. Unos valores perniciosos donde tener un hijo es como jugar a las canicas de trascendente y da lo mismo abortar que no hacerlo y da igual si la madre tiene 16 que 50 ...