que quería comentar esto, pero se me olvidó :P
La razón por la que me decido a comentarlo es porque el otro día vi No tan duro de pelar (Por supuesto, no en el cine), y me sentí tan timado que no pude evitar recordar el buen rato que pasé al ver Supersalidos. Es incluso agobiante reirte durante tanto tiempo sin parar. Lo que pasa es que hay que verla sin prejuicios, sin importarte lo que la gente diga que es inteligente o no, sin importarte que un crítico diga que es una falta a la inteligencia o no. Es como aquel crítico del ABC que se llamaba Javier no se qué. Este individuo tenía un pase de prensa para ver el preestreno, su crítica fué una de las pocas que se ensañó con el film, justificando que probocaba risas aisladas y apagadas. Poco después varios críticos, del País y de La Razón afirmaron que habían visto a Javier riéndose a carcajada limpia con la película. Y esto pasa continuamente, a veces la diversión insana está bien, pero las aparencias son lo más importante. Es como hace poco, Maritimus, admitió que Cálico le parecía para críos, pero mucho me apostaría a que le encanta. Pues bien, Supersalidos da que pensar, y mucho, sobre estas personas, que no se atreven a decir que se han reido en una peli porque no entra dentro de sus esquemas de lo que es bueno o lo que es malo. Por eso me gustó, por que la peli consigue darte una bofetada y decirte, "Venga, ríete, no pasa nada, no somos los Cohen ni Spielberg, pero es gracioso maldita sea, y lo que es gracioso lo es, y punto" No tan duro es posiblemente una de las últimas pelis americanas que vea, pero por supuesto nunca me arrepentí de ver Supersalidos.