Yo, ya sabes, siempre estoy por la innovación, pero el tema de la comedia ya es aparte.
Me explico. Drama, acción, thriller, aventuras, ciencia ficción... si la película está bien hecha puedo disfrutar perfectamente aunque no innove. El problema es que la comedia, la comedia pura, la de carcajada, es distinta a todo. Busca una reacción muy concreta del público (la risa). Es una reacción involuntaria, instintiva. Sólo se acerca en eso el terror, creo yo.
Y a mí, personalmente, el mismo chiste no me hace gracia dos veces. La risa suele necesitar de la sorpresa. Por eso decía que las comedias son las películas que más rápido envejecen.
Por ejemplo, Cuestión de Pelotas, puede ser lo que quieras, pero al menos es distinta a las comedias habituales. Se basta en materias primas muy básicas, pero sorprende. Por ejemplo, la escena del entrenamiento con herramientas. Es el clásico chiste del golpe que hemos visto mil veces, pero es chocante que en ese momento se ponga a lanzar llaves inglesas.
Quiero aclarar que en este caso, cuando hablo de innovación, no me refiero a dar pasos adelante en el arte cinematográfica. Sólo me refiero a hacer cosas que no se parezcan a lo que ya está hecho. Por ejemplo, la escena del programa de televisión "mi padre quiere dominar el mundo" con Scott y Dr. Maligno. Cuando veo chistes prefabricados, de manual, me aburro. Por eso Aida me aburre y Muchachada me apasiona (ejemplos extremos).
Me temo que Supersalidos no va a entrar en esos requerimientos, aunque igual me equivoco.
En fin, que quede claro que aquí no pido un Michelle Gondry cuando hablo de innovación.