Pickpocket o Al final de la escapada. La primera construye la evolución psicológico de un único personaje a partir de tiempos muertos, escenas aparentemente anodinas... ¡existencialismo puro! Al final de la escapada, a parte de su desfragmentación de la narrativa cinematográfica clásica (la nueva ola francesa, blabla, ya sabéis), construye la curiosa, a veces fría y hasta medio coñera relación entre Belmondo y Seberg a partir de escenas casi estáticas y de diálogos intrascendentes y que tienen toda la pinta de ser improvisados, a menudo (seguro). Eso sí. El tono general de estas pelis no tiene nada que ver con Lost in..., igual que tampoco entre ellas dos se parecen. Pero como decía, sí que son películas que avanzan a partir de muchas escenas, como decía, estáticas (en lo narrativo), que a menudo dan una sensación de intrascendencia.
(Por cierto, Taxi driver, que tiene bastante de Pickpoket, también tiene algo de esa idea en algunas escenas de soledad de su protagonista. Pero no es lo mismo. Es otro asunto. Aquí cambia bastante la cosa.:P)