Si nos fijamos en el ambiente veremos que “La caza...” es mucho más rica. En cada submarino hay un ambiente diferente. Por un lado está el Octubre Rojo, el submarino más moderno de la flota rusa, silencioso, marcial. En él vemos amplios espacios y soldados limpios. Por otro lado está el Dallas, donde vemos a la gente más apiñada, menos formal, todo más desordenado. Pero es que si queremos ambiente malsano ¡también lo hay! Y se encuentra en el perseguidor ruso, Tupolev. Cada cosa en su sitio.
Y sí, a mí también me gusta mucho Gene Hackman, la lástima es que en esa película tenga un personaje tan gris (como el resto), que no está a su altura. Y es que para mí está ahí el mayor problema: la pobreza de los personajes, son desagradablemente rutinarios. Y en todo caso nos quedamos con Gene Hackman, y si quieres te permito a Washington pero justo justo.
El guión en general, parece componerse alrededor de una idea: el enfrentamiento entre oficiales de distinto rango. Todo lo demás es relleno para cumplir el metraje, le cuesta llegar y no sabe terminar. Sin embargo, la otra película (partiendo de la ventaja del libro, claro, no lo escondo) tiene un argumento sólido, unos personajes con carisma (con un buen reparto). Tiene la división entre varios submarinos y lo que ocurre en tierra. Y tiene un protagonista que va entrado poco a poco, muy acertadamente. Oye, es que lo tiene todo. Ya me han entrado ganas de verla otra vez. Me tendré que conformar con la banda sonora de momento.