Entonces, en el tema del "bien hilado" coincido contigo, creo.
En lo de la publicidad yo iba por otro lado. No por si te venden una cosa y luego es otra, que a mí eso me da igual. Hablo de la expectación, la gente el día del estreno, la sala llena, todos convencidos de que esto debe ser la bomba, el estreno del siglo. El 80% termina y no se ha enterado ni de qué iba la película ni del por qué de las cosas, pero sólo sabe que esto debe ser lo mejor de lo mejor porque han visto a Milá entrevistando a Mortensen. Total que terminan ¿aplaudiendo? Esto me lo tienes que explicar, insisto: ¿¿en qué tipo de cine estabas??
Aun así en Irun parece que el poder mediático no caló tan hondo. ¿Será por aquello del orgullo español?