Vale la pena verla, emociona, tiene grandes dosis de madurez, también de inevitable nostalgia, pero es una película con vida propia.
Tiene más de drama que de acción, tiene más que ver con Rocky(1976), que con la espectacularidad de Rocky 3 o 4, e invita a tirar p´alante a todo el mundo de una manera sencilla y honesta, desde el corazón de Rocky.
Casi diría que lo de menos son las escenas de acción, los 5 minutos de entrenamiento y 15 de combate, sino la simple pero dura reflexión que a todos nos toca, y a los que no ya les llegará, de como un tipo de 60 años sigue queriendo estar vivo, de alma, corazón y en una gran forma física.
Una película entrañable, tierna, divertida y emocionante.No es un diez, pero un buen notable si lo merece.De las que vale la pena ver más de una vez y que no se olvidan cuando sales del cine.
Gracias Rocky por seguir dando ejemplo de como vivir la vida, que nos golpea más fuerte que cualquier boxeador, donde lo importante es resistir y seguir adelante.Con valentía y determinación.