Pero no te comparto (¡qué mal cristiano soy!). Al final el cine se basa en una premisa fundamental: la connivencia espectador directador.
Si uno se sienta en la butaca y no le quiere entrar una película, le parecerá que el drama más duro es una pantomima y que la comedia más hilarante es una patochada.
Todas las cosas que enumeras se entienden, por no entrar en muchos más detalles, pero el cine es ficción hecha con materia real, y en la mayor parte de las ocasiones no actuaríamos como lo hacen en las películas y ello llevaría a que nunca entraríamos en ninguna trama.