Eso que llamas ejemplo Wes Craven ya te lo he respondido en algún post, aunque no de manera clara.
Y es lo que le contesté al forero que escribió sobre esta película.
A ver. Me parece que comparar lo que sucede en "Babel" con una película de Wes Craven es un ejercicio de reduccionismo del que poco se puede sacar en claro.
Si te respondo, como ya le hice a Quevedo al hilo de "Mar adentro" que sin determinadas acciones de los personajes (generalmente poco en consonancia con lo que haríamos con nuestra lógica en el mundo real) poco Cine haremos y que si llamamos manipulador a un guionista por el mero hecho de escribir, poco interés tenemos también en él, me parece que el tema llega a una vía muerta.
Y, desde luego, si el hecho de decir que me molesta lo que algunas películas de terror hacen me va a llevar a que de forma impepinable me tenga que molestar lo mismo que a ti de "Babel", pues apaguemos y vayámonos también.
"Babel" no es una película real. Es una fábula sobre varios aspectos de la realidad que nos rodea. Ese es el planteamiento básico a mi juicio para empezar a analizar la película.
¿A qué nos lleva fabular en el mundo real? A crear personajes que actúen conforme a determinados estereotipos, ¿por qué? Porque no estás trazando una película de personajes, sino estás conformando una opinión utilizando personajes-ideas.
Te reformularía tu ejemplo a partir de este punto. Una fábula no es un cheque en blanco. Una fábula pretende algo muy distinto y diferente a lo que pretende una película que hable de personajes (donde se busca más una identificación espectador-personaje en lo que hace y piensa). En la fábula se propone una identificación espectador-idea que representa ese personaje.
Si intentas analizar la fábula con las herramientas de otro tipo de cine lograrás resultados distorsionados.
Tú ves la fábula como el cheque en blanco del guionista. Y creo que ahí te equivocas. Todo guionista que pretende fabular necesita de unas herramientas que son diferentes a las que utilizará cuando trate de hacer otra cosa.
En una fábula no se pretende que lleguen acciones o personajes, sino ideas, conclusiones, opiniones...¿de quién? Evidentemente del guionista o director. Y eso me parece que hay que tenerlo claro desde el minuto 1 en el que uno se sienta en la butaca a ver una fábula.
Espero haberte contestado a tu pernicioso ejemplo Wes Craven.