No sé, esto es como cuando te cuentan "La caperucita roja". Es una fábula y cada personaje representa una idea. Pero puede haber alguien que se emocione viéndolo, pero está claro que va a lo que va esa fábula.
¿Identificarse con una idea? Hombre, no lo veo tan complicado. Es convertir una película en una especie de discurso. Uno va siguiendo las ideas, ve cómo el director las enlaza, se queda con unas, denosta otras y acaba llegando a una síntesis, o a una conclusión.
¿Entre medias? Pues si te lo curras bien puede que consigas encoger el corazón a algún que otro espectador. Pero no creo que es el objetivo principal de su obra.
Y luego hay obras muy buenas, que juegan y rejuegan como "La joven del agua", que se ríe un poco de todo eso.
Y creo que "Babel" falla principalmente por el segmento de Japón. Yo creo que Iñarritu y Arriaga querían utilizarlo de una concreta manera, como una idea, con su simbolismo, pero creo que se les terminar escapando de las manos y trasciende más allá de lo evidente.
Y es verdad que no tiene la función tan evidente de las otras tres, no la consiguen cerrar, no se atreven o no saben, y por eso queda tan desligada del resto de la obra. Es el mejor segmento de guión, pero al ser tan diferente del resto, lastra el resultado final.
Amén del punto de vista de Iñarritu, que como ya comenté en mi post, no me gusta, excesivamente turístico.
En fin, todo esto tendría que llevar a un documento.