¡Ay! ¡Ay que el chico ya vuelve por sus fueros! Hypnos... ¿Defenestras "El Prestigio" con dos estrellas sólo porque, aunque te encantó en su mayoría, no te gustó su final... Y a "Apocalypto" le concedes tres estrellas porque, aunque te parece una porquería, te gusta su final con las carabelitas en la playa? Conclusión (inquietante): Cuando empieza la peli, Hypnos se marcha de la sala y va al ambigú a cebarse de palomitas y pepsi light, y cinco minutos antes del final, entra de nuevo en la sala y, ¡hala!, según lo que vea en ese tiempo, así escribe su crítica, el muy majete. Maldita sea, he escogido un mal día para dejar de leer tus críticas. Si te interesa otra opinión, creo que Apocalypto es una de las mejores películas del año, principalmente por dos motivos: Uno, porque en vez de contar con un elenco de estrellas como en "La Pasión de Cristo", aquí el tito Gibson da una vuelta de tuerca más a su concepción de hiperrealismo y recluta a unos desgraciados perdidos en los puertos y tascas más chungas de Méjico para que hagan de Mayas. Pero no sólo eso: resulta que, encima, Mel sabe hacer que esa panda de desconocidos trabajen mejor que los auténticos profesionales, y nos ofrecen la actuación coral más veraz que se ha visto en una pantalla en varios años: la tropa de mercenarios mayas dan miedito, Garra de Jaguar y los indígenas del bosque están clavados, y la élite sacerdotal de la pirámide son sibilinos y maquinadores (¡cómo emplean sus conocimientos de Astronomía para someter a la plebe!). Incluiso el niño gordito de la pirámide es repelente de verdad. Así pues: un diez por la dirección de actores. Bravo, Mel. Y dos: Porque "Apocalypto", al contrario de lo que muchos preveían, no es un documental de la National Geographic y no tiene por qué instruirnos sobre el declive del imperio maya ni cristo que lo fundó, sino que es tan sólo una película de acción. Y como tal, creo es perfecta: 120 minutos en los que no hay respiro, en los que, si te molestas en perderte cinco segundos de película y miras al resto de la platea, ves que la gente NO RESPIRA ante lo que acontece en la pantalla. ¿Quién quiere más? O, dicho de otro modo: si alguien está cabreado porque esperaba algo del tipo "documental-de-cómo-los-mayas-elaboran-ocarinas-con-huesos-de-tapir", ¿no será que quienes estaban equivocados eran quienes tenían esas expectativas erradas, y no la película en sí? Así pues, por hacer una peli de acción que te mantiene pegado a la butaca, otro diez, señor Gibson.
Creo que voy a volver a verla, sí señor. Es de esas pelis que merecen una revisión inmediata, a ver si la próxima vez, el niño gordito de la pirámide tiene las narices de volver a sonreirme con esa cara de cabroncete.