Estoooo... ¿Me he perdido algo? Hace una semana dejaba todo esto bien asentadito, con Hypnos cagándose en mis muertos más frescos y tal, y ahora el amigo Quevedo tiene deberes para este finde... ¡Un pdf pendiente sobre La Pasión de Cristo! Sherlock, ¿crees que es necesario ver toda esa casquería fotograma por fotograma? ¡Desviado, que eres un desviado! Jesús (nunca mejor dicho), qué vueltas da la vida... En fin, como creo que tengo cosas pendientes antes de retomar el hilo tan surreal que está siguiendo este foro, voy a lo mío: - Hypnos, machote, no te enfades. Sí, ya sé que puedo ser sarcástico, incluso ácido... En ocasiones, te reconozco que puedo llegar a crispar los nervios. Pero nunca descalifico. Jamás. Piensa que mis comentarios a tus críticas, aunque envueltas en un poquiiiiito de ironía, son esencialmente sensatas. Puedes estar de acuerdo conmigo o no, del mismo modo que yo puedo estar de acuerdo contigo o no, pero no puedes negar que justifico mis opiniones desde un punto de vista racional, sin emplear obviedades como "la peli me mola porque es guayyyyy". Además, reconoce que generamos una polémica abierta que promueve el debate de todo el mundo, y eso es guayyyyy, ¿a que sí? Momento sentimental: mi padre siempre termina cabreado con su camarilla de amigos cuando juegan al tute, pero al día siguiente vuelven a jugar juntos, aunque terminen a hostias otra vez. Qué bonita metáfora... ji, ji.
Dicha esta chorrada, te vuelvo a repetir que tus comentarios sobre Apocalypto siguen proviniendo de esa parte de tu cerebro llena de prejuicios y traumas infantiles, con carabelas que te gustan (clara reminiscencia de aquel barco pirata de Playmobil que recibiste en los Reyes del 87) y de violencia que no te mola (claro recuerdo reprimido de las collejas que te daba aquel abusón del barrio). Porque, aunque tú y tus acólitos Sherlock y Rómulo y Remo le tengáis tirria a Gibson porque es "extremadamente violento", hacéis mutis por el foro cuando Quevedo os recuerda los excesos globulínicos de Scorsese, con palizones de los que hacen época y sesos esparcidos aquí y allá, y que sin embargo es considerado un genio. Simplemente te recordaré que en otros géneros, como por ejemplo el drama, la crítica aplaude que el director muestre con "realismo" determinadas escenas explícitas como violaciones (Irreversible) o relaciones sexuales reales (9 Songs). Incluso en el caso de la violencia, además de Scorsese podríamos hablar de Tarantino o Roth como ejemplos de directores que han recibido críticas complacientes por sus excesos. Así pues... ¿Por qué satanizar a Gibson? ¿Porque es un católico ultraortodoxo, como he leído por ahí? También John Ford era un poco fachorri, pero está en el Top 3 de los mejores directores de la historia. Por tanto, ¿qué coño tiene que ver la religión o la política que cada uno profese con la calidad de sus obras? Si es que me lo ponéis fácil: Ford (ultraderecha), Spielberg (judío), Loach (izquierda social), y bla, bla, bla, ciento cincuenta mil ejemplos más de grandes directores que hacen política o proselitismo religioso con sus películas, y la gente no se rasga las vestiduras. Pero al final, creo que pasará igual que con el post de El Truco Final: tú no te bajarás de la burra, y yo tampoco me moveré demasiado de mi posición. Pero te diré una cosa: con el segundo visionado de "Apocalypto" de este pasado fin de semana, me reafirmo aún más en mis opiniones: es una gran película de actores, es una gran película de acción (que no quiere decir que sea un pestiño como "Tom Raider", Hypnos: todas las buenas películas de acción tienen varios planos de lectura, y Apocalypto las tiene, nunca he dicho lo contrario), pero sobre todo es una grandísima película precísamente por lo que más os duele: por la violencia realista. Y es que si un maya recibe un golpe en la cabeza con un hacha de sílex, lo mínimo que pido es que se vean las consecuencias de ello, no una manchita de sangre de mentirijilla y al tío diciendo "ay".
Y ahora, retomo el hilo con la conversación delirante que manteníais antes de mi entrada: Sí, Gibson es católico. Sí, sus dos últimas películas muestran violencia. Pero no, no muestran violencia gratuita: Si a Jesús le dieron cien azotes con fusta y con "flagellum" romano, si le propinaron golpes durante una noche entera, si le hicieron arrastrar un madero de veinte kilos durante varios kilómetros hasta finalizar crucificándolo... Si todo eso aparece reflejado en el "Nuevo Testamento", entonces Gibson sólo plasmó lo que realmente debió suceder, y se ceba en ello como Spielberg se ceba en los detalles escabrosos durante el desembarco de Normandía en "Salvar al Soldado Ryan". ¿Qué pasa, que se puede ver cómo le hacen una mamada real a un tío en una película comercial en aras del realismo y la libertad, pero no se puede mostrar una flagelación tal y como aparece en la Biblia? Eso me parece hipocresía y, yendo más allá, me parece censura de conveniencia. La Pasión de Cristo es buena. No es una obra maestra, pero qué coño, es el acercamiento más real a lo que debió de sufrir Jesús de Nazaret en Jerusalén. Los romanos no eran los tíos guays que aparecen en "Jesucristo Superstar", chicos. Jesús no llegó al Calvario con la túnica limpita, de un blanco reluciente, como aparece en "Rey de Reyes". Y los mayas no clavaban sus puñales de obsidiana en el pecho de sus ofrendas humanas después de haberles aplicado anestesia general. ¿Que os parece escabroso? Bueno, a mí me parece más escabroso "Desde que Amanece, Apetece", porque está hecha con mis impuestos, ¡malditas subvenciones del Ministerio de Incultura! Hala, hasta la próxima. Hypnos, recibe mis más cordiales saludos, y a tus palmeros Sherlock y Rómulo y Remo diles que, ahora que estamos en rebajas, se compren un criterio propio (aunque la frase del "Salto desde la Cabeza del León" está muy bien traída, Indy... Digoooooo, Sherlock).