Bueno, Socrates, has dicho un montón de cosas. Lo primero, lo que más me interesa, algo que ya le he preguntado a otro en otra parte del foro, pero no ha vuelto a hacer acto de presencia.
Dices: "...miles de historias se repiten una y otra vez en el cine, solo cambia en ellas la forma en que el director la cuente y la hace llegar..."
Pero ¿cual es esa forma de la que habláis que supuestamente tiene algo de nuevo o diferente? Chico, es que nadie termina de decir que es lo nuevo. Tal y como yo lo veo, esta película se podría haber rodado hace cincuenta años, sólo que en aquella época serían blancos maquillados y se cortarían con la violencia. El guión sería el mismo, o mejor.
Convénceme.
Sobre otras cosas que comentas. "¿ abuso de la camara lenta? ¿o tratando de crear un estilo suyo?" Abuso, sin más. Ese estilo ni siquiera es suyo, lo puedes encontrar en cientos de películas de acción de serie B. Es un defecto común en directores sin talento.
"¿excesiva violencia en algunas escenas? ¿o realismo visual para hacer creible el filme?" Muy excesiva. El realismo puede quedar igual de dañado ocultatando la violencia como mostrándola en exceso. Gibson quiere provocar, quiere ir más allá y cada muerte debe ser más espectácular y desagradable que la anterior. La violencia cruda aporta realidad, el gore todo lo contrario. Esto viene a ser como los desnudos. Cuando en una película americana ponen un florero deltante del cimbrel del actor para que no se vea resulta ridículo y mojigato. Pero cuando continuamente te muestran desnudos por todas partes de manera gratuita (cosa que siempre se agradece) resulta igual de forzado que el otro extremo. se trata de mostrarlo de manera natural, ni más ni menos. Con la violencia lo mismo. Por supuesto que tanto en un caso como en otro puede ser un recurso. Si quieres sacudir al espectador puedes recurrir a una escena muy fuerte, pero si lo haces durante toda la película no sirve de nada.
En lo que sí estoy de acuerdo contigo es en que no se le puede pedir realismo histórico. No creo que lo busque ni que le haga falta. Por mucho que se quiera vestir de muchas cosas es otra película más sobre un hombre que ha de superar obstáculos para salvar a su familia. Lo de siempre, vamos.