Amiguete Sherlock, siento llegar dos semanas tarde a mi cita para leer tu crítica de 300, pero me he pasado unas vacacioncitas en Londres de lo más estupendas desintoxicándome de precríticos y demás fauna cinéfila.
Sin embargo, aquí estoy de nuevo. ¡Seguro que me has echado de menos, golfete! Ji, ji...
Empecemos: en primer lugar, me sorprende la rabia visceral que lanzas contra 300, y no precisamente para hablar sobre sus cualidades cinematográficas (que es lo que deberías evaluar), sino por sus connotaciones políticas. Y aunque estoy de acuerdo contigo en que se pueden hacer paralelismos entre 300 y la situación en Irak (ya hice mención de ello antes que tú, en el foro de la precrítica de SuperMario), no es este el argumento de la película y mucho menos es lo que hay que analizar en ella, por lo que me parece excesivo que le retires una estrella por este motivo. En este sentido, creo que confundes el tocino con la velocidad, o lo que es lo mismo, confundes la ideología de la película con su calidad cinematográfica.
¿300 cuenta una historia becilista e incluso fascista? En algunos aspectos, sí. El cómic de Frank Miller no deja lugar a dudas: es la lucha de unos pocos hombres europeos, escogidos y "puros" (que incluso sacrifican a sus bebés imperfectos), contra una caterva de invasores deformes y perversos venidos de oriente. El mensaje está claro: Occidente=Perfección, el Bien; Oriente=Malformación, el Mal. Como cualquiera puede ver, no es precisamente el paradigma de lo políticamente correcto. Pero tampoco era políticamente correcto hacer una película que humanizara a Hitler (El Hundimiento) o películas sobre vaqueros americanos buenos que aniquilan a indios malos (casi todos los westerns), y esto no debe hacer que le bajemos la nota a las películas.
Así pues, que Frank Miller elabore cómics con argumentos de derechas (también John Ford era bastante fachorri e hizo media docena de obras maestras) no tiene nada que ver con si las películas que se hacen de sus cómics son buenas o no.
Y una vez olvidado el tema de la politización de su argumento, ¿qué tenemos en 300? Pues tenemos una película cojonuda, una demostración de que en esto del cine no está todavía todo inventado, y que el uso del ordenador no tiene que derivar en una hemorragia de efectos especiales sin sentido, sino que puede convertir el celuloide en un lienzo donde poder pintar con óleos digitales. Ya lo dije en el anterior foro, pero me repito: hay fotogramas en 300 que valen más que películas enteras como Norbit o Ghost Rider.
Sin que sirva de precedente, me alegro de que Hypnos tenga una opinión similar a la mía. Es un buen síntoma, significa que el chaval no está perdido del todo, je, je...