Bueno, como veo a Sherlock temeroso de que "aburramos a los lectores", voy a terminar con el temita este de la subjetividad.
Sherlock, dices lo siguiente: "No te quedas con lo que te decimos, que NO hay más aspectos que la opinión subjetiva cuando se trata de una película."
Si todas críticas se ciñeran únicamente a cuestiones subjetivas, y dado que la subjetividad no se basa en parámetros medibles, podrías ponerle una estrella a "Ciudadano Kane" y cinco estrellas a "Aquí llega Condemor" sin dar opción a protesta. A fin de cuentas, ¿quién puede discutir tu propia opinión personal? Sin embargo, tú sabes perfectamente que hay muchísimos parámetros que son analizables de manera objetiva, por eso siempre suele haber una "nota mínima común" entre diferentes críticos cuando analizan una misma película.
Por ejemplo: si diez críticos evalúan "Ciudadano Kane", lo normal es que todos den entre 4 y 5 estrellas. Y si esos mismos críticos le ponen nota a "Aquí llega Condemor", lo lógico es que le den entre 1 ó 2 estrellas. Esa diferencia entre una o dos estrellas arriba o abajo es lo que podríamos denominar "variable subjetiva de cada crítico", pero siempre a partir de esa nota mínima objetiva de la que hablaba antes.
Lo que me flipa, lo que me alucina y lo que me deja anonadado es esa clase de "críticos frikis" que dan notas absolutamente delirantes sólo para ir a contracorriente. ¿Que todo dios dice que Batman Begins es cojonuda? Pues hala, yo le endiño una estrella y quedo de "krítiko radikal". ¿Que dicen que "Dias de Fútbol" es un truño? Pues venga, cuatro estrellazas al canto y soy súper-alternativo. Y si alguien me pide que lo justifique, apelaré a mi libre albedrío para evaluar como me dé la gana, que para eso soy un crítico subjetivo.
En fin... A lo mejor los críticos de cine son distintos a otro tipo de críticos, pero si un sumiller hace una cata de vinos y le da cinco estrellas a un brick de Tinto Don Simón, le machacan la cabeza. Punto.