Estoy totalmente de acuerdo con la crítica de Obi-Wan; Y no lo digo porque coincida con mi opinión (aunque me alegra, ji, ji), sino porque demuestra que, aún siendo Obi un fan del personaje, su independencia como crítico es superior a su frikismo. Enhorabuena, pues.
Ahora sólo falta que Beiger haga lo mismo, pero no estoy tan seguro...
Al hilo del comentario de Keichi, creo que no basta con que una película te "entretenga" como para salvarla de la quema, o al menos a mí no me consuela. Si te pilla en un día tonto, hasta "Las Vacaciones de Mr. Bean" puede hacer que te eches unas risas, pero de ahí a considerarla una buena película va un mundo. La pregunta del millón es: Si Spiderman 3 había creado unas expectativas muy elevadas antes de su estreno, una vez en cartelera... ¿Se han confirmado dichas expectativas, o no?
Pues mi opinión es que rotundamente NO. Sam Raimi hizo un trabajo decente en las dos primeras películas de la saga, y eso hizo que las expectativas para esta tercera entrega (y la última con él como director, no lo olvidemos) estuvieran muy altas, pero la cruda realidad es que Raimi se ha despedido de la franquicia con un enorme corte de mangas hacia los incondicionales del personaje, un "hasta luego pringaos, aquí os dejo a vuestro Spidey hecho un retrasado mental" que no ha pasado desapercibido para nadie. En Metacritic le dan 59/100 (una nota malísima), el público está inundando Internet de mensajes poniendo a caldo la película... En definitiva: no se puede reducir a la parodia a un personaje tan querido por los fans como Spiderman, y pensar que te lo perdonarán.
Obi-Wan habla convenientemente del estropicio que han hecho con cada uno de los personajes, pero me gustaría destacar que el problema no está en que uno u otro personaje haya quedado caricaturizado: el verdadero drama es que Spiderman 3 se ha realizado deliberadamente como una parodia en su conjunto, desde el minuto 1 hasta el fotograma final, pero que SE NOS VENDIÓ COMO UNA PELÍCULA DRAMÁTICA. Se nos prometió un Spiderman malvado, oscuro, comido por la sed de venganza (recordemos que el slogan de la peli era "La Batalla se libra por dentro"), y lo que nos han dado es a un idiota con flequillo que se dedica a bailar. Así pues, los espectadores volvemos a ser víctimas de una estafa de márketing a gran escala, semejante o peor que la ya padecida con The Host o con Un Puente Hacia Therabitia, con lo que está claro que nos directivos de determinadas mayors creen que somos GILIPOLLAS y que nos pueden dar por saco una y otra vez.
Ese es el verdadero drama, Keichi: Spiderman es algo completamente distinto a lo que se nos había vendido. Esperas una película oscura, y te echan un programa especial de Mira Quien Baila. ¿Y sabes qué es lo peor de todo? Que recaudará más de 800 millones en todo el mundo, que Sony pensará que al público le ha gustado, y el próximo Spiderman 4 será aún más paródico y más infantil.
Lo cual ya me da igual, porque no volveré a ver una película de Spiderman aunque me vuelvan a invitar a la premiere.
Ánimo, ya sólo queda un añito para The Dark Knight... Sólo un añito...