Obi, siento decírtelo, pero no estás teniendo suerte con tu apuesta en positivo por todas las terceras partes que se están estrenando. Tú les das todo tu cariño y esperanzas, y ellas van y te dan por el c...
Y es que Piratas Del Caribe 3: En el Fin del Mundo (me hace gracia que vosotros la tituléis "Al Final del Mundo", ji, ji. ¿Un homenaje a "Al Final de la Escalera", tal vez?) vuelve a demostrarnos que si segundas partes nunca fueron buenas, las terceras son para pegarse un tiro: Superman III, Batman Forever, Matrix Reloaded, Spiderman 3... ¿Qué leches pasa con las terceras partes, que siempre terminan cayendo en la parodia y en la gracieta fácil?
En esta ocasión, tenemos a Jack Sparrow MÁS pasado de rosca que nunca (literalmente, ya lo veréis), y al resto de personajes inmersos en nuevas aventuras aún MÁS predecibles, y MÁS aburridas, y MÁS paródicas, y MÁS...MÁS...MÁS... En esta nueva entrega, todos los fallos de las anteriores películas se multiplican por cien, y aún encima durante tres larguíiiiiiiiiiiisimas horas. Si queréis verla, al menos no vayáis a la sesión golfa: os quedaréis dormiditos como bebés, seguro.
Lo que sí merece la pena son los efectos especiales del tito Lucas: simplemente a-lu-ci-nan-tes. Este hombre es capaz de hacer cosas absolutamente deleznables como director (ese Jar-Jar, por diosss) pero hay que reconocerle que a su empresa de f/x no le tose nadie. Los técnicos que hicieron trepar a Spiderman llorarán a mares cuando vean la última batalla marítima entre los dos galeones. Impresionante.
Pero a fin de cuentas, ¿se puede salvar una peli sólo por sus efectos? Claramente, no. Y sobre todo cuando la poca dignidad que le quedaba a la franquicia se va al garete. Así pues, aunque habrá cuarta parte (que nadie se vaya de la sala antes de que finalicen los créditos, hay una última escena muy aclaratoria), Piratas del Caribe ha dejado de ser la saga amable y simpática que nos ofrecieron las dos primeras veces.
Ya no queda más que una caterva de piratas artificiales, de parque temático. Hasta siempre, Jack Sparrow.