Brad Pitt ganó la copa volpi en el pasado festival de Venecia por su interpretación en esta pelÃcula, según muchos, robándosela a Tommy Lee Jones. Desde luego, muy bien tiene que estar Pitt para superarlo, aunque si el año pasado aceptamos a Ben Affleck (que oye, tampoco estaba tan mal) este año no nos vamos a echar las manos a la cabeza. No lo vamos a hacer porque sabemos ya muy bien que Brad Pitt no sólo es una estrella, no sólo es uno de los hombres más atractivos del planeta, no, es que además es un gran actor. Lo ha demostrado en muchas ocasiones, aunque en otras tantas haya desaprovechado su talento en tonterÃas. A mÃ, personalmente me interesa más su proyecto con David Fincher, El curioso caso de Benjamin Button. Hace poco le veÃamos en su salsa, en Ocean's 13. Aquà le veo más en una interpretación tipo Leyendas de Pasión.
Su enemigo es Casey Affleck. No desvelo mucho diciendo que es su enemigo cuando el tÃtulo completo de la pelÃcula es El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Se trata del hermano del antes mencionado Ben Affleck. Mucho menos conocido. Este papel secundario es menos secundario de lo que suele ser habitual en su carrera. Con su actual compañero de reparto ya tiene experiencia por la saga de Ocean.
Quiero nombrar a Sam Rockwell, un actor interesante al que vimos protagonizando Confesiones de una mente peligrosa.
Esta pelÃcula supone el segundo trabajo del director neozelandés Andrew Dominik, después de la interesante Choper, otra pelÃcula que trataba sobre un asesino, con un estupendo y sorprendente Eric Bana. Asà que veo dos opciones: una es que Dominik tenga un cierto vicio con las pelÃculas de delincuentes y, tras el éxito en Australia de la anterior, le hayan permitido rodar esta en Estados Unidos. La otra opción es que desde Hollywood quedaran encantados con Choper y le llamaran para que les hiciera otra de “su estilo†allÃ, en primera división, y que simplemente se asegurara de que Pitt estuviera bello en todos los planos sin excepción. Esta opción serÃa notablemente peor. Algo asà como cuando le ofrecieron a Almodóvar dirigir Brokeback mountain.
La estética, desde luego, no puede ser más diferente que la de su anterior trabajo. Mucho más elegante, menos atrevida y voluntariamente convencional, como por respeto a la época. El director de fotografÃa es el gran Roger Deakins, que ha iluminado En el valle de Elah (¿no es curioso que todo esté relacionado? Que bonito, Ben Affleck gana la copa Volpi, al año siguiente la gana Brad Pitt por una pelÃcula en la que participa el hermano de Ben, robándosela a Tommy Lee Jones por una pelÃcula con el mismo director de fotografÃa. Que bello, seguro que tiene un sentido. Perdón por este estúpido paréntesis). Deakins ha trabajado para Sam Mendes, para Los Coen o para Shyamalan, y esos son unos precedentes excepcionales.
En fin, todo son buenos precedentes, para una pelÃcula seria, que dura casi tres horas, sobre un tema interesante. Todo pinta bien. ¿No le falta un poquito de riesgo? ¿Va a tener chispa? ¿Encontraremos alguna imperfección interesante? Yo creo que va a ser una lÃnea horizontal que alta o no, será demasiado monótona.
Una buena pelÃcula, "nada más".