Ésta pelÃcula no resiste el más mÃnimo análisis purista. Lo poco que pudiera quedar del Bond interpretado por Connery que nos enamoró a todos ha desaparecido ya por completo de la saga.
Bond es lo que es Craig. Un tÃo que atraviesa paredes con el pecho y que se lÃa a mamporros de los gordos a la mÃnima ocasión. No hace mucho, pero lo que hace lo hace bien.
Los encargados de hacer que el remix luzca, Paul Haggis y cÃa. hacen un buen trabajo: la ingenierÃa de guión es buena. El ritmo, excepto, la parte que precede al final, es algo y bien enlazado, mantiene al espectador atento. Además podemos disfrutar de unos buenos diálogos y de lo que más demandaba yo para la saga Bond: un malo ,ELIPSE, que sobreviva a más de una pelÃcula. Gracias a ello Bond se la liberado de tener que andar mendigando un malo por el mundo, ahora que ya no hay rusos.