Ésta es otra de esas veces en las que salgo del cine con cierta sensación de vacio, una de esas sensaciones que se le quedan a uno cuando da algo (dinero) y no le devuelven nada (cine). Es evidentente que cuando uno va a ver pelÃculas como Constantine tiene que tener las cosas bien claras: Constantine es una pelÃcula echa con el único objetivo de ganar dinero y ha sido desarrollada por los frÃos y medidos mecanismos de la industria más americana. Pero que yo recuerde, si en algo destacaban los americanos era en entretener. TenÃa entendido que en eso del "entretenimiento ligero" también conocido en precrÃticas como "cine de palomitas" eran auténticos expertos. Y al parecer estaba en lo cierto: "eran".
Si algo se puede destacar de Constantine son sus efectos especiales. Constantine demuestra cómo se está llegando a la madurez de éste recurso en las pelÃculas: cada vez mejor integrados con los personajes reales, efectos más realistas ... incluso cada vez se deja entrever más arte dentro de éstas creaciones digitales: el infierno, el diablo en el espejo... pero hace tiempo que los efectos especiales dejaron de ser un pilar válido para sustentar toda una pelÃcula.
Es por eso que anuncio un nuevo baremo a la hora de puntuar este tipo de cine. A Constantine le doy un tres por seguir como hasta ahora, pero a partir de esta postcritica prometo ser implacable. Me he aburrido y eso es imperdonable.
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