Sin ser más que una pelÃcula de buenas intenciones con una historia un poco ñoña, Danny Boyle alegra bastante la historia con su estilo paranoico, un poco a lo Tim Burton, de buen ritmo y con sus toques surrealistas que alegran la vista.
Mencion especial para San Pedro y su explicación sobre el milagro de los panes y los peces. Para partirse por la mitad.