Crítica de la película 127 horas por Romulo

Ganas de vivir


4/5
16/02/2011

Crítica de 127 horas
por Romulo



Carátula de la película Estoy bastante de acuerdo con lo que mi compañero Sherlock ha expuesto en su postcrítica de lo nuevo de Danny Boyle, así que tampoco arranco estas líneas con intención de extenderme más de la cuenta.

Al revés de lo que él hacía -dejándolo para el final-, yo arrancaré hablando de James Franco. Está simplemente espectacular, con méritos en todos los tramos de la película. Incluso en la inicial (aparentemente de menos lucimiento, para él), acierta con la ayuda de la música y del frenesí jovial de Boyle a dibujar por completo el carácter de su personaje. Le conocemos en apenas un cuarto de hora. (Antes de llegar al minuto veinte ya estamos encerrados.) Su carácter aventurero pero en exceso despreocupado y desapegado. Cómo eso se refleja o puede que se refleje en sus relaciones personales. Su relación de años, muchos años, con el terreno montañoso al que está accediendo. Muchos matices, muchas líneas.

En definitiva, un trabajo de Óscar que, lástima, parece que Franco no va a recibir, este año. Tiene carrera por delante, si sigue eligiendo bien. Talento hay.

No soy un gran fan del estilo videofrenético de Boyle, todo sea dicho, pero encuentro que aquí funciona y, sobre todo, transmite en respuesta audiovisual los estímulos cada vez más incontrolados del protagonista, en esa situación límite. De idéntico modo trabaja con los flashbacks, que como comenta Sherlock, más bien vienen a ser ensoñaciones, visiones. Los saltos al pasado jamás construyen secuencias completas, sino simples frases sueltas, imágenes breves, que pasan durante una fracción de segundo por la mente del protagonista.

Por supuesto podemos tildar esa estructura, esos recursos narrativos, de "trampa", de escape virtual, un modo de sacarnos del encierro físico en el que sí está, realmente, el personaje. Puede ser. Pero todo eso que pasó y que ahora repasa, se sucede ante nuestros ojos de un modo tan fugaz -como ese cuervo que ve pasar cada mañana las 8:15- que los percibo, como espectador, como inevitables destellos del pasado, todo lo que fue y quizá debió no ser, o lo que afortunadamente sí fue, o todo lo que simplemente así tenía que ser. Los acepto.

En definitiva, la mirada del personaje es la "trampa". Así que... ¿cómo puede serlo, entonces?

Por cierto: Después de tanto hablarse de la famosa escena de la amputación, me ha llamado la atención que se me quedara incluso algo corta. Perfecta técnica y narrativamente. Artísticamente. Pero uno tiene la sensación de que ese proceso tuvo que ser larguísimo, eterno. Real y subjetivamente. De ahí que la relativa (y quizá excesiva) brevedad con que Doyle solventa la secuencia me ha llamado la atención. Y no lo digo por regusto morboso; no soy muy de disfrutar esas cosas.

No es 127 horas una película perfecta, como aseguraba James Franco en una entrevista reciente, pero es cine estimulante. Con todo el valor de la palabra. ¡Qué ganas de vivir!




comments powered by Disqus




Más críticas de 127 horas

Ver la precrítica
Desarrollado por Dinamo Webs
Creative Commons
Publicado bajo licencia
de Creative Commons