Robert De Niro dirigió hace ya algunos años Una historia del Bronx, una peliculilla pequeña y agradable donde se movÃa tranquilamente por las calles de su infancia y por las de su maestro, Martin Scorsese. Nada especial.
Además, va a ser la primera pelÃcula grande para De Niro. Grande en pretensiones (los comienzos de la CIA centran su argumento), en presupuesto y en reparto. Muchos nombres de relumbrón han otorgado su confianza a un De Niro que se reserva a sà mismo un rol secundario, seguramente bien interesante.
Todo esto complica el trabajo a De Niro: una historia real; una historia coral; una historia seguramente compleja... Intuyo muchos hilos que atar, muchas lÃneas que narrar. Tiene que confiar realmente en sà mismo y en su saber hacer para haberse metido en un berenjenal como este.
Todos sabemos que ha tenido buen maestro. Pero el haber aprendido bien la lección ya es cosa suya, únicamente suya.