No tengo ganas de ver esta pelÃcula. No me va a aportar nada. Tampoco tengo ganas de escribir esta precrÃtica. Tampoco creo que vaya a aportar nada al lector. El que avisa no es traidor.
Se trata de un remake de la influyente pelÃcula de John Carpenter. Influyente porque desde entonces la mayorÃa de pelÃculas con psicópata terrorÃfico beben de ella directa o indirectamente. Hacer un remake a estas alturas cuando ya se han hecho tantas versiones o variaciones, es algo que no tiene demasiado sentido para mÃ. Comentaba en mi precrÃtica de À l’intérieur que no me gustaba que tuvieran como referente a Halloween, asà que como para querer ver un remake.
Pero todo esto creo que es evidente para el lector, de ahà que comentara que no aportarÃa demasiado con esta precrÃtica. Porque todo lo demás es secundario. La cuestión es sencilla, si el espectador tiene ganas de volver a ver esa pelÃcula que ya ha visto mil veces, y habrá quien sà quiera, claro.
A lo sumo alguien puede esperar de Rob Zombie que aporte algo nuevo e interesante. Recordemos sus dos pelÃculas anteriores, La casa de los 1000 cadáveres y Los renegados del diablo. Mucho artificio para contar historias absolutamente aburridas. Lo cierto es que hace bien en rodar esta pelÃcula, lo mejor que puede hacer alguien que no tiene nada nuevo que contar es un remake. Para quien sea fan suyo.
Lo mejor de la pelÃcula será tener a Malcom McDowell en el reparto. Lo peor, todo lo demás. Ya estoy cansado de tanta secuela y tanto remake en el terror. No tengo ganas de verla pero la veré en La semana de terror de San Sebastián. No tengo ganas de precriticarla pero lo hago porque eso al menos dará un sentido a ver la pelÃcula.