En el cine de un tío como Lars Von Trier, tan enfrentado a odios y amores, y tan cómodamente situado en esa disyuntiva, es fácil detectar una voluntariedad. No hay nada que detectar, de hecho. Él lo escupe a la cara de quien ose acercarse: soy un provocador. Desde ese punto de partida, Von Trier juega además con una ventaja, que no es otra que su monumental talento para aquello a lo que se dedica, hacer cine.
En el cine de alguien con una carrera de ap...
En plena Guerra de Secesión, varios soldados son apresados por el enemigo y, entre ellos, dos harapientos. Uno espigado, rubio y de mirada tranquila hasta la arrogancia. El otro bajito, ancho de hombros, sucio, moreno, mal afeitado, con cara de mala pieza. Responde al nombre de Tuco, y su compañero sencillamente jamás llega a desvelar el suyo.El más bruto, alto, fuerte, barbudo y pesado de los soldados que vigilan a este grupúsculo de prisioneros de guerra se a...
Fue el Austin Chronicle, si no recuerdo mal, el que usó el torpe calificativo pero, aquí, tan dados a fijarnos en estas pequeñas tonterías, no pocos medios se hicieron eco de ello, empezando por RTVE y siguiendo por esa jungla de aforistas que es internet: la cariñosa (pero algo estúpida) gracieta del diario texano fue la de llamar a Vigalondo "mascota oficiosa del SXSW". Ya digo, una tontería desde el cariño que no pasa a mayores pero que ...
Pues sí, la criatura se ha quedado huérfana. Ese alien, quizá el más inolvidable de los monstruos del Cine (aún cuando los puristas se me mosqueen recordando al Frankenstein de Karloff y otros clásicos de fácil -pero justificado- recurso) se ha quedado sin su padre: H. R. Giger, el artista suizo. Descanse en paz, maestro.
Giger ya ha escrito en oscuras, viscosas y sinuosas letras oscuras su nombre en el libro de la Historia, al crear a es...
Atención: Este texto contiene spoilers
Durante el breve pero intenso disfrute que supone el visionado de El Gran Hotel Budapest, la última delicia de Wes Anderson, sonreí divertido al reconocer el guiño que el director hacía a una de las escenas más famosas de Cortina rasgada, uno de esos Hitchcocks no excesivamente bien valorados.
Hablo, por supuesto, de la famosa escena en el museo en la que el físico nuclear Michael Armstrong (Paul...
Pasearse por el perfil en Vimeo de Kogonada es, perdón por la rima, una gozada. Más de uno ya conocerá su montaje Kubrick: One-point perspective (y quien no, que se anime a verlo, por favor). Ha trabajado piezas similares para subrayar manías y costumbres estilísticas de otros directores como Tarantino o Aronofsky.
También lo había hecho ya con Wes Anderson pero, ahora, acaba de publicar un nuevo vídeo en el que se fija precisamente en ...
El 28 de este mes se estrena Enemy, película dirigida por el canadiense Denis Villeneuve y que llega con llamativa cercanía respecto a su anterior estreno, la más comercial Prisoners. Curiosamente, si no me equivoco, en lo que a la producción de ambas el orden fue el opuesto: fue durante el desarrollo de Enemy que Villeneuve recibió la propuesta de realizar ese otro trabajo más Hollywood, más asumible y dirigido a un séctor más ...
Podría ser sencillo encontrar películas en las que la reducción del reparto llega a extremos de cuatro, tres, hasta dos actores. Reciente es Un dios salvaje y su cuarteto protagonista; Polanski ya trabajó solo con tres en La muerte y la doncella; ahí están La trampa de la muerte o La huella con sus juegos entre dos intérpretes, nunca mejor dicho en ambos casos. Y hay muchos más ejemplos, claro.
¿Pero y si hablamos de pelíc...
El lobo de Wall Street, en última instancia, se acoge a la larguísima lista de películas que narran el crecimiento, auge y posterior caída de alguien, da igual quién: una estrella del rock, del porno, de la mafia o del deporte. Alguien que viene de la nada, llega a lo más alto, pierde el control, despega los pies del suelo y acaba estrellándose, tras caída libre.
Hay, quizá, eso sí, un matiz respecto a esta descripci&...
Bendito internet, que nos permite acceder rápida y gráficamente a tanto material, y que tanto tiempo nos ahorra.
En un ejercicio puramente lúdico, anoche me dediqué unos minutos a repasar un recurso que Sergio Leone trabajaba especialmente bien, con una fuerza y una expresividad que no es común, no. Y muy útil para el efectista subgénero (el spaghetti western) que creó con Por un puñado de dólares, La muerte ten&iacut...