Lo único que espero es que de forma medianamente razonable este guión con buena pinta no se diluya en el fatal mundo de la criminalidad desde la gratuidad de una mente obsoleta de ideas. Me apetece ver la lacónica existencia del señor Vuvu, pero temo que su hijo violente el ritmo tranquilo destripando a unos personajes de la misma Ãndole.