Pues bien, llega Brokeback Mountain desprendiendo un aroma a todo eso que le pido yo a los personajes homosexuales: un tratamiento natural y maduro, que no sólo de locazas está hecho Chueca. Sin embargo, viendo el trailer (lo confieso, he visto el trailer) hay algo que me huele mal: la pelÃcula tiene pinta de aburrida. Veo naturalidad, madurez y mucho aburrimiento. Y eso es imperdonable. Yo único que no se le puede permitir al cine es que te provoque bostezos, y tiene pinta de que la sensiblidad con la que Ang Lee ha querido tratar el tema junto con el lirismo tÃpico de los chinorris ha convertido a Brokeback Mountain en un tostón. Todos sabemos la frecuencia con la que los tostones se llevan premios en los festivales. ¿será esa la razón por la que está siendo aclamada por la crÃtica?