En mi opinión, Grindhouse tiene un problema de CONEXIÓN con el espectador. Y me explico comparándola con Kill Bill.
Tanto Kill Bill como Grindhouse son pelÃculas que viven de rescatar personajes, ideas visuales o música de pelÃculas marginales de los sesenta y setenta que el espectador tiene almacenadas en su cerebro.
Kill Bill estaba en el subconsciente de cualquier espectador. Tampoco era muy difÃcil: cine del oeste, cine de samurais, duelos, katanas, gafas de sol, motos, colegialas... todo esto CONECTA fácilmente con el espectador medio y le hace disfrutar.
Sin embargo, en el caso de Grindhouse y aunque el espÃritu de la pelÃcula sea el mismo no consigue lo mismo en el espectador. Si un trailer con Uma Thurman vestida de Bruce Lee, katana en mano, era algo muy atrayente, hay algo que en ese Bruce Willis vestido de marine y matando a diestro y siniestro que no funciona.