Cuando la industria de la animación apuesta claramente por los gráficos 3D, Miyazaki ("El viaje de Chihiro", "La princesa Mononoke" o "Guerreros del viento") sigue empeñado en que las dos dimensiones aun tienen que dar para mucho. Y la verdad es que con ese talento no se le puede negar que sea cierto.
Y no mucho más que decir, aquellos que hayan disfrutado anteriormente de este gigante de la animación tradicional que no dejen pasar esta posibilidad de verlo en pantalla grande para apreciar los cientos de detalles que seguramente poblarán el metraje.