Se empeñan en ofrecernos artificios realistas sobre cómics que tienen su intensa respuesta comercial por eso mismo, por pertenecer a ese mundo propio y a sus pacientes lectores, pero llevar algunas historias al cine conlleva mucho más entre otras cosas ser fiel, que ni la mitad de las pelÃculas lo son.
No espero demasiado, mucho bombo y menos platillo, acción escondida en planos agónicos, tonterÃas de realismo que en realidad dejan de lado la realidad y una protagonista elegida a dedo que ni me creo ni me creeré.
Un fiasco más de una buena campaña publicitaria.