Un director valiente y extraño en sus intenciones y formas, ya lo demostró con El brau Blau, que vuelve a intentar ensimismarnos achinando nuestros ojos atentos a un viaje, en forma de documental encubierto donde un nieto viaja en busca de una historia, la lejana vida de su abuelo.
Sinceramente la palabra aburrimiento se pasa por la mente de quien pretende acercarse si quiera a conocer la película un poco. Y no voy a mentir, la búsqueda creativa puede ir de la mano en algunos momentos de cierta tranquilidad demasiado posada si se busca en el cine algo de entretenimiento al menos. Incluso para los amantes del cine rebuscado, existirá ese momento de sobre esfuerzo por soportar o seguir en pie ante una película de arte y ensayo, por así clasificarla.