El tono general de la pelÃcula es de comedia, pese al drama familiar que hay en medio, y pese al monstruo que acecha en el exterior. Con lo que al espectador le cuesta encontrar las referencias a las que agarrarse para prever lo que pasará en la pelÃcula. Creo que esto es lo más positivo del film: es mezcla pero no refrito. Utiliza, pero no imita. Pese a ser una pelÃcula de monstruo que pisa fuerte, es bastante sutÃl...
Ahora lo malo: a ratos aburre. Quizá Bong cree poder manejar el ritmo a su antojo al tenernos totalmente atrapados con la pelÃcula, pero se confÃa demasiado y acaba sacando de la pelÃcula incluso al espectador más concentrado. Sólo al final uno vuelve a entrar para saber cómo termina.
Una lástima. La pelÃcula flirtea con la perfección, pero se pierde en ritmo y en minutos sin terminar de rematar. Otra vez será: hay Joon-ho Bong para rato.