Yo mantengo siempre una teorÃa a la que denomino la de la tercera pelÃcula. No creo nunca que una segunda pelÃcula sea la reafirmación de una buena primera, ni la consolidación de una carrera. Iñarritu nos presenta su segunda pelÃcula; a decir verdad, me parece que su primera pelÃcula fue sobrevalorada. Amores perros tenÃa grandes momentos de cine, pero excesivo metraje y poca habilidad para mantenerle al espectador en la necesidad de tanto metraje. Pero ya allà nos apuntó varias cosas: le gustan historias desgarradas y desgarradoras, a sentimiento abierto; que ha hecho bien los deberes de Tarantino, y le imita en su afán de buscar esa nueva manera de contar historias (creo que, de todas maneras, aún le queda mucho por aprender); y que tiene un enorme talento dirigiendo, que hace que a los puristas en esto de concebir el cine les den ataques.
Con todo, una buena ocasión para ir a ver una buena pelÃcula de cine actual. Comprobaremos cómo le va a Iñarritu en su camino a la consagración o al fracaso.