Ahora, en tiempos de sequÃa y de vuelta a todo, en plena emergencia creativa, retornamos a algo que, en verdad, se ha versionado ya mil veces sólo que sin la impronta de remake. AquÃ, eso sÃ, ni cambian el tÃtulo. Y todo seguirá a pies juntillas las directrices marcadas en la cinta original.
Han elegido bien el sustituto de Hauer. Eso es innegable: Sean Bean nunca ha llegado a ser una estrella, se mueve como pez en el agua en su mundillo (secundario en pelis con algo de pasta, malo en pelis con más pasta aún, o sibilino condimento para el cine más barato y zarrapastroso... estilo Shopping).