Tiene sus peros. Quizá la complicación de la trama eclipsa el desarrollo de los personajes, y atenúa algunas emociones. Quizá nos meta en un ciclo continuo de cambios, ahora esto, ahora lo otro... aunque el desenlace de la trama aporte la cohesión necesaria y haga que ninguna pieza sobre, durante la pelÃcula parece como si se rizara el rizo excesivamente. Puede que sea un poco fantasma el final a lo superagente internacional con explosiones y helicópteros, y barquito de vela a lo final 007. Quizá hubiera sido mejor no desvelar el McGuffin del CD, o al menos no darle una explicación tan poco creÃble desde un punto de vista lógico, cuando hasta entonces toda la trama estaba concebida desde una satisfactoria lógica. Y, creo que ya por último, que recuerde un poco al argumento de DesafÃo Total, o dicho de otra manera al relato de Philip K. Dick, donde el protagonista accede a lavarse el cerebro a sà mismo; hace que baje un poco mi valoración, por ser más previsible y menos original.
Esos son los peros. Y deberÃan ser suficientes para dejar, a esta pelÃcula que muy buen sabor de boca me ha dejado, en nada más que cuatro estrellitas. Sobre todo por ese final helicóptero - barco, del que he hablado, pues como decÃan, sin aplicarse el cuento, en “La ventana secretaâ€, lo más importante es el final de un cuento. Y en este caso me dejó una mala sensación justo en el último momento.