¿Cómo se puede sintetizar lo que representó la Guerra de Trincheras en el frente del Oeste de la 1ª Guerra Mundial? Con la cámara descendiendo sobre un campo embarrado en el que no hay nada más que socavones, aire viciado, y los restos de un crucifijo enorme que cuelgan del palo de una antigua capilla.
Esa es la magia del cine, el refrán de una imagen vale más que mil palabras. Esa asombrosa capacidad de sÃntesis que tiene Jean Pierre Jeunnet. En un plano ha aprovechado para situarte y para presentarte un elemento clave en la trama de la pelÃcula: la vieja ermita en la que el granjero se refugia.
Está claro que jeunnet le debe mucho a Stanley Kubrick y a la maravillosa forma en que retrató las trincheras en su crepuscular "Senderos de gloria", pero lejos de hacer un remake visual, lo adapta a su estilo y logra imprimir a dichas imágenes de un sello propio. Apoyado en la magnÃfica fotografÃa de Bruno Delbonnel, logra retratar su mundo, el del cine eminentemente visual.
Bien es cierto que el guión ha sido trufado de lo que podrÃa empezar a denominarse "el toque Jeunnet". Pero, al contrario de lo que opina Beiger, y a favor de lo que consideran en "DÃas de cine", copiarse a sà mismo no me parece nada reprochable, al menos cuando a aspectos formales se refiere.
No es "Largo domingo de noviazgo" una copia de "Amelie". No cabe duda de que los personajes son bien diferentes, las situaciones, las intenciones... No estamos ante lo que hizo Wong Kar-Wai en "2046", o a lo que Scorsese hizo entre "Uno de los nuestros" y "Casino". Es una forma de narrar algo, siempre diferente, y que tiene la majestuosa peculiaridad de permitir conocer mejor y en muy poco tiempo a los personajes.
Porque una de las grandes virtudes de la cinta es la capacidad que tiene para provocar que nos identifiquemos con ese mundo que plasma en sólo 2 horas. Esto parece sencillo, pero a mà no me parece nada fácil. Y más si tiene que lidiar con la resolución de una compleja trama que nunca le supera y que siempre tiene controlada.
El trabajo de los actores me parece correcto, y creo que Audrey Tatou está ya rozando el techo de su carrera como actriz. Algo me dice que esta chica poco más tiene que mostrarnos. Lo que tiene ya lo conocemos.
Paso a terminar la postcrÃtica, no ya de un mero entretenimiento visual, como podrÃa ser "La casa de las dagas voladoras", sino de una pelÃcula que me dice lo que es el CINE, asÃ, con mayúsculas.