Ésta frase podrÃa repetirse una y otra, y otra, y otra vez a lo largo de toda la pelÃcula.
¿se estrellará el transbordador? ¿morirá la chica del coche? ¿morirá Loise Laine? ¿morirá SuperMan?
Querido Synger: una cosa es ponerse cabezón e intentar crear suspense en una pelÃcula protagonizada por SuperMan (cosa imposible) y otra es tomarnos a todos por idiotas.
No nos confundamos. Éste tipo de suspense es igual de imposible para James Bond, Indiana Jones o Jack Bauer. Sin embargo a nadie se le ocurre hacer un guión donde el problema está en si se salvará o no, sino que la pregunta que se intenta suscitar es CÓMO se salvará.
Lo que pasa es que con SuperMan da igual. Está repleto de superpoderes inimaginables e inigualables, que ningún guionista puede capar, encauzar o aprovechar para contar ningún tipo de historia. ¿conseguirá SuperMan XXXX? ¿cómo no? ¡si es SuperMan!
Y para colmo, como si eso del suspense fuese un escollo superado, la pelÃcula tiene los santÃsimos cojones de centrarse en la historia de amor... para luego no resolverla. Esto ya me parece la trampa final: durante todo el film la única pregunta que me he hecho es: ¿Loise cometerá el error de entregarse a un amor imposible con el padre de su hijo, o le dará una vida estable al lado del hombre que le ha criado? De verdad: me interesaba. Y al final todo queda en un siesnoes...
Por cierto que esto no es una continuación: es un remake. El tal Brandon es un remake, muchas de las escenas, como el vuelo con Loise Laine, la pelea con Lex Luthor y alguna otra que ahora no alcanzo a recordar ya estaban vistas en el SuperMan original.
SuperMan es un reto. Requiere de talento, osadÃa y dos cojones bien puestos. Sin embargo Synger se arruga infinitamente hasta desaparecer por completo de la pelÃcula. Cuesta encontrar un sólo plano, diálogo o color que tengan algo de personalidad. Es como si el guión lo hubiera generado un robot (yo cada dÃa estoy más seguro de que esto es asÃ).