Probablemente, de haber firmado esta precrÃtica semanas atrás, con el visionado de Buenos dÃas y buenas noches aún reciente, me habrÃa entusiasmado un puntito más de lo que ahora puedo mostrar. Un puntito o dos. Y es que la cinta dirigida por George Clooney ya presentaba un formato cercano al documental, de cámara nerviosa y con intereses casi exclusivamente polÃticos. De aquellas, el resultado me gustó. Y mucho. Pero, pasan los dÃas y mi entusiasmo respecto a este otro tÃtulo (en este caso Clooney sólo actúa) decae.
Adivino que los tiros irán por semejante camino, estilÃsticamente hablando: cámara en mano, ficción que quiere parecer documental. Perderemos el precioso blanco y negro de Buenos dÃas y buenas noches por un color sucio, saturado, a menudo cargado de blancos quemados hasta el extremo. Y, sinceramente, puede ser una lÃnea bonita para trabajar, y para mostrar. Y para ver.