Lo es al 100%, desde ese Hotel Chevalier que nos proyectan inmediatamente antes de la pelÃcula, hasta esos minutos finales apoyados en el Play with fire de los Rolling y su ya tradicional cierre a cámara lenta, pasando por la maravillosa primera escena con Bill Murray perdiendo el tren mientras Adrien Brody le adelanta y alcanza el vagón. Fantástico.
Cierto es que Viaje a Darjeeling no alcanza el tono de mosaico perfecto que sà destilaba Life Aquatic, quizá, aunque sólo sea, porque aquella pelÃcula sabÃa presentar toda una colección de personajes y ninguno de ellos desmerecÃa, mientras que aquà tenemos realmente a tres personajes sobre los que se construye toda la pelÃcula. Nada más.
Al final, quizá porque "sólo" estamos hablando de tres hermanos y sus problemas (incluida su madre, poderosÃsima aparición de Anjelica Huston), la pelÃcula puede resultar argumentalmente más nimia y anecdótica que algunos de sus trabajos anteriores. Puede ser. Pero personalmente me niego a aceptar que eso me haya molestado durante el visionado de la pelÃcula. La he disfrutado desde el primer instante hasta el último, cada detalle me ha interesado o me ha hecho reir.