Ya es hora de hablar de Grindhouse, la nueva locura de Quentin Tarantino (Death proof) y Robert Rodriguez (Planet Terror). Estos dos amigos del alma ya se juntaron en similar desequilibrio en Abierto hasta el amanecer, entonces eran guionista y director pero es evidente que podrÃan haber sido ambos directores (Tarantino de la primera parte y Rodriguez de la segunda, lógicamente). Aquella pelÃcula, de argumento de casi tan serie Z como esta, generó merchandising, secuelas baratÃsimas y demás tonterÃas.
La maquinaria vuelve a ponerse en funcionamiento. Los dos directores quieren rodar una pelÃcula compuesta por dos episodios con un intermedio a la antigua usanza con trailers inventados. Toma ya. La pelÃcula rápidamente ha adquirido una reputación de pelÃcula de culto, se ha pasado por Cannes – aunque sólo la parte de Tarantino – y ha sido defenestrada por la crÃtica convencional a la vez que aclamada por sus fans. Las secuelas ya están gestándose, baratÃsimas, seguro. En el merchandising prefiero ni pensar.
El problema aquÃ, tal y como lo veo yo, es que la pelÃcula ha salido demasiado cara. Y lo que me preocupa no es que las ganancias de los Wenstein se vayan a resentir por el excesivo presupuesto, lo que me preocupa es que se resienta el tono genuino que deberÃa tener este homenaje a la serie B. ¿Tiene sentido una pelÃcula de serie B con un presupuesto como este? Como decÃa Beiger en su crÃtica, esta es una pelÃcula para frikis, y que quiera ampliar el mercado me parece tan inútil como peligroso.
En el reparto tenemos a la explosiva Rosario Dawson, a quien ya hemos visto junto a Rose McGowan posando en la revista Rolling Stone, portada para la que no tengo palabras. Dawson trabajó con Rodriguez en Sin City y curiosamente ahora le toca el segmento de Tarantino. Hace poco la vimos en Clerks 2, en fin, deberÃa ser ya la musa de todo friki que se precie. A mcGowan la vimos en La dalia negra. Un grande en este reparto es Kurt Russell, más oscuro que en Poseidon o en Sky High.
Con todos mis peros sigo confiando en Tarantino (no tanto en Rodriguez) y creo que funcionará de maravilla en este capricho suyo, aunque no tan bien como Kill Bill, que no era tan capricho. En cuanto a la polémica de estrenarlas juntas o separadas, yo desde aquà animo a todo el público a que, si la pelÃcula llega separada, proceda al mayor boicot cinematográfico que se pueda llevar a cabo. Si algo le queda a esta pelÃcula de genuino es su condición de doble sesión, otra cosa serÃa vergonzoso. En cualquier caso, desde precrÃticas las trataremos como a una sóla pelÃcula.
Veamos qué tiene que ofrecernos este subproducto para frikis.