Sincera a rabiar, en las l铆neas de la pel铆cula se nota el aire de Bukowski, pero desde luego el ideal, en su mejor momento, de Dillon, que desborda bien acompa帽ado por la c谩mara y la lista larga de secundarios en su lugar.
Las reflexiones encarecidamente necesarias del protagonista, son la luz que se ve detr谩s del t煤nel de humor demasiado bueno que la pantalla s贸lo puede dejarlo ver en planos enteros, sin perder detalle, pero a veces con colocaciones burlonas, consciente del poder de una situaci贸n que desde el comienzo no defrauda.
El aire desgraciado de la pel铆cula, la soberbia con la que enlaza el positivismo alcoh贸lico, son una se帽a de identidad con una historia, unos rasgos, no tan lejanos de nuestros d铆as. Puede que se vean remarcados algunos aspectos de la mentalidad general a煤n sin pasar por la bicar铆a de la desesperaci贸n.