Por el camino una trama impuesta para el desarrollo del documental interno: buscar a Lada. El tipo en cuestión se mueve más que los precios con lo que hay que ir de aquà para allá en un bucle de guión (como odio eso), donde te van dando la pista del siguiente paso, ¡terrrible! Al final, le encuentran y asistimos a una escena de “Yo soy tu padre†y “bueno si eso ya nos veremos, la mirra te la puedes llevarâ€. Fatal, si sólo se sabe hacer documentales no pasa nada.
El documental de fondo gana una estrella. Se queda en dos.