La englobo en esa sección necesaria de los clásicos que se hacen mejor ahora por los efectos que existen. Es cierto que desde luego más agradable de ver sà que va a ser, pero la espina clavada de la verdadera, la que pululaba en el terreno de la casi imposibilidad, quedará siempre ahÃ. Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack seguro disfrutarÃan si la vieran pero...
Grotescas secuencias llenas de poca verosimilitud que gustan pero que en el cine moderno sólo sirven para hacer taquilla malvada, sino se habrÃa adaptatado la historia para librarla de momentos un tanto grotescos.
Gracias de todas formas por volver a situarla en su situación temporal, llevarla a lo moderno hubiera sido un capricho digno de locos.