Pero, siendo tan inteligente como siempre se nos ha cacareado que es, adivino lo exageradamente desesperada que debe estar la Stone por intentar recuperar su status de actriz protagonista de primera fila. Un grado tan extremo de desesperación que la lleva a intentar explotar de nuevo la fórmula Instinto básico, a intentar rejuvenecerse todo lo posible en la sala de maquillaje o a enseñar todo lo posible sus tetas operadas.
Una pelÃcula sin pies ni cabeza como sÃmbolo definitivo de la caÃda de una estrella.