Con Soderbergh ocurre lo contrario. Rara vez le he visto interesado en narrarme algo. Más bien todo lo contrario. Lo cierto es que con aquellas pelÃculas en las que directamente la intención es firmar un producto palomitero y de consumo fácil (Ocean's eleven y su secuela) el problema es más bien nulo, y disfruto abiertamente. Pero cuando Soderbergh pretende ponerse intelectualoide y dárselas de autor de obras maestras... no le soporto. No trago Erin Brockovich, y cada vez que veo Traffic me gusta menos. Eso por no hablar de Solaris, que es infumable. Un bodrio. La mayor gilipollez que jamás haya sufrido la ciencia-ficción. Barbarella es mejor pelÃcula, vamos.
Hay, al menos, algo interesante: comprobar que Cate Blanchett es una de las poquÃsimas dignas herederas de aquellas grandes mujeres: Katherine Hepburn, Ingrid Bergman...