Batman: la primera, la genuina. Un delirio del más puro estilo Tim Burton, una Gottham que se puede sentir misteriosa y fantástica, con ese aire antiguo a la vez que moderno tan conseguido y esos rascacielos interminables. Un gran Jack Nicholson que baila con el demonio a la luz de la luna, Keaton sabe donde está y lo que tiene que hacer, y otros actores que no desmerecen. Un guión suficiente. Hizo parecer que Batman tenÃa superpoderes, cuando lo único que tiene es dinero y misterio.
Batman returns: La cosa va decayendo, y a esta pelÃcula le salva sólo lo que queda de Burton (quizá algo cansado ya) y a lo sumo la Pfeiffer que está para mojar pan (mil vueltas a la Berry). El guión empieza a caer.
Batman forever: Hemos perdido al paciente. El guión no levanta cabeza y no está Burton para solucionarlo. Schumacher, normalmente efectivo, está completamente fuera de su ambiente. Se intenta dar un nuevo look a todo, más metálico, más fin de siglo. No funciona. Val Kilmer no sabe en que disfraz se ha metido. Buen intento de Jim Carrey y Tommy Lee Jones. Esta saga empieza a ser un desfile de estrellas más que otra cosa.
Batman y Robin (o el descalabro de batman): Esta pelÃcula no hay por donde cogerla. A Schumacher se le va definitivamente la pinza. Entra George Clooney, nos seguimos alejando de Keaton, poco aporta aparte del porte. Ni el amigo chuache salva la pelÃcula.