Poner en pantalla a unos personajes, no todos, algo desquiciados no significa que la pelÃcula tenga que girar entorno a ese ritmo de locura, sino saber separarlos del propio film para conjuntarlos en un clÃmax que desde luego es algo apático y frÃo, la culpa es de hacernos creer, a algunos sà y a otros no, que al final todo estarÃa claro.
Jude Law está francamente justito aunque su personaje no da pie a muchÃsimo más. Jason Schwartzman en una lÃnea más o menos interesante. Wahlberg muy bien. Hoffman dominando. Lily Tomlin ideal en ese papel y Naomi sobreactuando (la culpa no es suya).
Buenas intenciones, ritmo más o menos majetón y algún parón que se suple con esas estrellas, pero en lÃneas generales, un producto revisado que tiende al alza.