Más allá de estas cuestiones, me hace desconfiar que la pelÃcula la firmen dos directores. Salvo el caso especial de los Coen, reacciono generalmente ante datos como ese igual que lo harÃa ante una novela firmada por dos escritores; no me gusta, me hace sospechar. En una actividad artÃstica como esta a menudo hay que tomar decisiones formales que son muy, muy personales; si son dos, alguien tiene que dar el brazo a torcer, y si es asÃ, a menudo acaban dando el brazo a torcer los dos en más de una ocasión. Mal asunto para el resultado final de la pelÃcula.
Claro que estamos hablando del tipo de pelÃcula del que estamos hablando... entonces...